jueves, 1 de septiembre de 2011

No convence Eric Musselman


La credenciales de Eric Musselman, actual director técnico de la selección venezolana de baloncesto, son inobjetables. Ha trabajado en la NBA (con los Warriors), además de haber dirigido a República Dominicana con éxito en el Centrobasket, pero como entgrenador del equipo de la camiseta vinotinto me ha parecido que le falta capacidad de análisis y, seguramente, tampoco tiene mucho conocimientos de los jugadores a su cargo.
Las dos derrotas iniciales de Venezuela con Brasil y República Dominicana pudieron evitarse, si Musselman hubiese solicitado descuentos de tiempo en los momentos adecuados para reorganizar al equipo y, además, romper el ritmo que traían los rivales.
Por otra parte, es inexplicable que tenga en la banca a Heissler Guillent, quien fue seleccionado como Jugador Más Valioso de la pasada temporada de la Liga Profesional de Baloncesto de Venezuela.
La argumentación que los dos rivales eran fuerten es pobre, porque todo el que esté medianamente informado del baloncesto, sabe que tanto Brasil como Dominicana tiene buenos conjuntos, con jugadores altos y fuertes.
Se puede decir, indudablemente, que el equipo venezolano jugó bien, que posiblemente esa haya sido un aporte de Musselman, pero es imperdonable llegar al último cuarto con ventaja de 11 puntos y perder con Dominicana.
Con Cuba, que en los momentos no es un rival de peso, Musselman pidió variuas veces descuentos de tiempo, amplió la rotación de jugadores y la victoria fue contundente, pero creo que la Federación Venezolana de Baloncesto, su delegado y su presidente, deben hablar con el técnico y sobre todo, con sus asistentes, para que ayuden, para que le llamen la atención sobre la situación de juego. Henry Paruta es un experimentado auxiliar de varias selecciones, creo que es él el llamado para decirle, en la cancha, a Musselman lo que ocurre y ofrecer posibles soluciones, de los contrario su función sería meramente decorativa y no es algún Adonis ni ninguna Miss para adornar nada.

lunes, 3 de enero de 2011

Un "Aguacerito" refrescó el boxeo venbezolano en 2010





Miguel Acosta, sin mucho aspaviento, fue hasta Namibia, África; para traer el título mundial ligero de la AMB



CÁNDIDO PÉREZ



El año 2010 no fue pródigo con el boxeo profesional venezolano. Acaso lo más destacable fue la conquista del título mundial de los ligeros, en versión de la Asociación Mundial de Boxeo, por Miguel “Aguacerito” Acosta, que podía considerarse una sorpresa, cuando con el título interino en su poder, fue a buscar el cinturón campeonil a Namibia, África, donde enfrentó a Paulus Moses, “gallo de su patio” y que perdió por nockout con el venezolano en seis asaltos, el 29 de mayo.


Pero antes, de ese motivo de celebración, hubo otro hecho que enlutó al deporte y a dos familias que, seguramente, lamentan la perdida de dos personas jóvenes. Uno, un campeón mundial, Edwin Valero, que pocas semanas después de defender exitosamente su corona contra el mexicano Antonio DeMarco, se suicidó en una celda de un centro de reclusión de Valencia, después de haber asesinado a su esposa, Jennifer Viera, en la habitación de un hotel de la misma capital carabobeña.


Aquel personaje, confeso seguidor del presidente Hugo Chávez, a quien llevaba tatuado en el pecho, parecía poderse convertir en la figura que hubiese hecho reverdecer los laureles del boxeo nacional. Pero aquellos planes de montar combates por títulos mundiales en el país, como aquel contra Héctor Velázquez ( el 19 de diciembre de 2009 en el Polideportivo José María Vargas de La Guaira) se fueron a pique, como también la posibilidad ( que siempre fue remota) de enfrentarse al filipino Manny Pacquiao, el púgil más connotado de la actualidad.


Hay que reconocer que, sin pertenecer al mundo de los cuadriláteros, surgió José Machek, más ligado al hipismo, quien acompañado de otros interesados, montaron varios programas, uno de ellos el de Valero en La Guaira y en el mismo sitio, el de Nehomar Cermeño contra Anselmo “Chemito” Moreno, en el cual estaba en juego el título gallo.



“La Niña” rompió el celofán Aunque en Venezuela ha habían algunas mujeres que practicaban el pugilismo, sólo habían realizado combates profesionales en el exterior, porque aun no estaban autorizadas peleas de la rama femenina.


Pero el 27 de marzo de 2003, en el mismo programa en el cual Cermeño y el panameño Moreno se enfrentaron y que fue declarado tablas, subió al cuadrilátero guaireño una esbelta joven, Ogleidis “La Niña” Suárez, quien se convirtió en la primera venezolana en pelear en su país en una cartelera profesional.


Haciendo gala de depurada técnica, buenos movimientos laterales, además de caminar con elegancia el ensogado, “La Niña” Suárez superó por nockout técnico a la colombiana Vanessa Medrano.



Mi futuro está en pluma Ogleidis Suárez cerró su actividad boxística de 2010 con una contundente victoria sobre Paola Esther Herrera, a quien derrotó por nockout a los 36 segundos del primer asalto, de un combate celebrado el 18 de diciembre en Panamá.


“La Niña” venía de perder, por segunda ocasión, con la panameña Chantal Martínez, por nockout técnico en el combate de revancha.


“Subí en malas condiciones. Tenía la hemoglobina baja, pero el examen me lo hicieron muy cerca del combate y no podía pedir una suspensión. Además, mis entrenadores y yo no teníamos una buena comunicación”, explicó la peleadora, que sin embargo, cree que puede considerar el 2010 un año satisfactorio para su carrera.


“Hice cinco combates y gané cuatro”, argumentó


Para el combate de cierre de año, la venezolana pactó para que el límite fuese de 124 libras.


“En supergallo me sentía muy débil y creo que esa fue una de las causas por la que perdí con Chantal Martínez por nockout. El año que viene boy a subir a las 126 libras (pluma), en ese peso debo ganar masa muscular y tener mejor pegada”.


--¿ Cuáles son los planes para 2011?


-- Espero hacer dos o tres peleas en pluma, ganar experiencia, porque en cada pelea uno aprende algo y creo que con mi nuevo entrenador, el señor Zerpa, puedo conseguir el chance de combatir por el título de esa división


--¿Pelearías de nuevo con Chantal Martínez?


--Esa es una espinita que tengo clavada. Si hay la oportunidad de enfrentarla en 126 libras lo haré, es más, si llego a conquistar el título, no tendría problemas en darle una oportunidad para que trate de arrebatármelo.



“Aguacerito” quiere lucir Miguel “Aguacerito” Acosta tenía 31 peleas realizadas (28 ganadas, 22 por KO, tres perdidas, dos por KO, y dos empates) antes de tener una oportunidad por el título ligero de la AMB.


Cuando Acosta viajó a Namibia no llevaba la etiqueta de favorito, es más, era campeón interino y el titular de la división era su rival, Paulus Moses, quien presentaba un récord de 24 victorias, 18 por nockout, y se matenía invicto. Además, el apodo de “Hitman” hacía pensar a cualquiera que sería el lógico ganador.


El venezolano, sin desmedro de sus méritos, nunca ha sido un peleador deslumbrante, en una ocasión su padre y representante dijo, y de allí su apodo, que “Miguel es como un aguacerito, poco a poco va mojando y cuando el rival se da cuenta, está empapado de golpes”.


Es un hombre modesto, que llegó al título con 32 años de edad, cuando algunos ya están pensando en colgar los guantes, sin embargo el mirandino quiere tener oportunidades de exponer su título y conseguir buenas bolsas


“El año 2010 fue bueno para mí. Logré el título, pero no pude exponerlo”, dijo Acosta, quien explicó que se cayeron dos combates y luego sufrió una lesión en el músculo dorsal izquierdo.


“Sin embargo debo decir que trabajé mucho para mantenerme en forma. Fui a pelear a Nicaragua, en el programa que organizó la Asociación Mundial de Boxeo y gané, sin muchos problemas”, agregó.


Acosta en Nicaragua se impuso en el primer asalto al panameño Armando Córdoba por KO en el primer round.



Pelear con el supercampeón Entre las modalidades introducidas por la AMB, Juan Manuel Márquez fue nombrado supercampeón ligero, es decir, está un escalón por encima de Acosta, quien aspira a enfrentarse con él por ese título.


“Yo para 2011 espero hacer un mínimo de tres defensas, o quizás puedan ser cuatro. Ya tengo la primera firmada y el 26 de febrero en Japón expondré mi corona contra Takehiro Shimada”, aseguró.


También, en caso de salir airoso de ese compromiso, debe arriesgar el cetro en una pelea obligatoria, en mayo o junio a más tardar, contra el primero del ranking, el estadounidense Brandon Ríos.


“Me gustaría tener una oportunidad para enfrentarme con el supercampeón Juan Manuel Márquez, si es posible el año próximo mejor”, adicionó el púgil.


Sobre la posibilidad de incursionar en otro peso, Acosta aseguró que no tiene problemas para mantenerse en la división de los ligeros.


“Pero si me ofrecen una buena bolsa, cambiaría de división, pero luego de evaluar las posibilidades”, concluyó.



Prueba superada Jorge Linares, quizás en la actualidad el peleador venezolano de mayor resonancia en el público, destacó para su carrera profesional el año 2010 comenzó difícil. Venía de perder el título superpluma el 10 de octubre de 2009 con el mexicano Juan Carlos Salgado.


“Mi primera pelea del año fue en La Guaira contra el dominicano Francisco Lorenzo, pero todavía al subir el ring tenía un problema psicológico, una cierta inseguridad que no me permitía desenvolverme como antes, podría decir que estaba como amarrado”, dijo Linares desde su natal Barinas, donde estuvo pasando los días de final de año con sus familiares.


Linares fue posteriormente a Las Vegas donde se enfrentó al mexicano Rocky Juárez (31 de julio) y logró una victoria por decisión mayoritaria ( dos jueces votaron a su favor 99 a 90 y otro a favor del oponente 97 a 92).


“Esa fue otra experiencia importante, de la cual pude salir airoso”, dijo el púgil de 25 años de edad.


Para algunos venezolanos que presenciaron el combate contra Juárez, el peleador de Barinas pudo haber ganado por nockout, pero le faltó salir a rematar en algunos pasajes.


“Pero en el tercer combate contra Jesús Chávez, en Japón, conseguí superar esa especia de barrera psicológica y logré un triunfo en el cuarto round, cuando el árbitro decidió detener la refriega en vista de las condiciones del rival”, explicó.



Nuevo año, nuevo título Los planes de Jorge Linares para 2011 son ambiciosos.


“ Me gustaría hacer tres o cuatro pelea. Una que me sirva de preparación de fogueo, para luego ir por el título mundial.


La corona mundial de los ligeros, en versión de la Asociación Mundial de Boxeo la ostenta otro venezolano, Miguel “Aguacerito” Acosta.


“Un combate contra Acosta no va. Creo que nosotros debemos trabajar para tener, cada vez más, campeones mundiales, en tal caso iría con el título del Consejo Mundial de Boxeo”, explicó Linares. “Luego me gustaría hacer dos defensas y me gustaría cerrar el 2011 con una pelea en Venezuela”






viernes, 26 de noviembre de 2010

¿Qué es un supercampeón?


Las cosas que ocurren en el boxeo de etos tiempos realmente parecen, por lo menos insólitas, la Asociación Mundial de Boxeo nombró al boxeador panameño "Chemito" Moreno supercampeón de los pesos gallos y dejó vacante el título de campeón.

Claro, la idea es darle una oportunidad al zuliano Lorenzo "Lencho" Parra de entrar en una eliminatoria directa contra el japonés Koki Kameda de combatir por el título mundial de las 118 libras.

Es decir, que quien gane el próximo 26 de diciembre, en un combate que se celebrará en Japón será campeón, pero de un segundo nivel, porque en el primer nivel está Anselmo "Chemito" Moreno.

Creo que la Asociación Mundial de Boxeo la hace un flaco favor al deporte con estos inventos, porque si la intención es que haya más combates titulares, pueden idear otra fórmula y no tener un titular de primera(Supercampeón) y uno de segunda (Campeón).

¿Qué habrá que hacer para llegar a supercampeón?

¿Qué tipo de campeón sería, por nombrar alguno, Ray Sugar Leonard, o Manny Pacquiao?. ¿Será que en un futuro cercano habra "ultrahipercampeones"?

Si algo le falta al boxeo de la actualidad es seriedad de las organizaciones que lo rigen, que me parecen que son demasiadas y con demasiados campeones.

Si hay que buscar a los mejores de cada división pueden hacer peleas entre los titulares de las div ersas categorías de cada entidad que intenta regir en una parcela del pugilismo, así lo que se ciñan un cinturón campeonil serán los que tienen méritos para se llamados campeones.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El COV como el Gobierno, se contradice


Unos días antes que se efectuase la pelea por el título mundial supergallo entre el venezolano Lorenzo "Lencho" Parra y el panameño Celestino "Pelenchín" Caballero (7 de julio 2008) en la sede del Comité Olímpico Venezolano se efectuó una rueda de prensa promocional del combate, en aquella oportunidad estaba en el presidium el presidente de la entidad olímpica Eduardo Álvarez, a quien preguntamos como un organismo como el COV, que debía ser ajeno al boxeo profesional, promocionaba una cartelera de pugilismo profesional.

Álvarez expresó ante cerca de una vientena de periodistas, que el boxeo amateur tenía un tope y que los peleadores debían ser el cuso lógico que era el boxeo profesional.

Ahora, en vista de Alfonso Blanco, púgil insignia de las selecciones nacionales de mayores, llegó un acuerdo con la empresa promotora estadounidense Golden Boy Promotions, que encabeza Oscar de la Hoya, el presidente del Comité Olímpico Venezolano levantó su voz de protesta contra los promotores del boxeo profesional, con quienes, por cierto ha tenido muy buenos tratos.

La actuación del dirigente no dista mucho de quien le nombró Ministro del Deporte, cargo que además lo capultó al COV, es decir, Hugo Chávez, quien un día asevera, asegura, jura y perjura una cosa y al siguiente día, con un caradurismo sin precedentes ( incluso superó por bastante a CAP) sostiene todo lo contrario.

Sabemos que Eduardo Álvarez tuvo militancia en el PPT, al igual que Aristóbulo Isturiz, quien siempre le apoyó para cargos públicos, y es posible que al igual que su conmilitón haya pasado a la filas del PSUV, y la influencia del Presidente sea ahora mayor, al punto de emularle hasta en esos bruscos cambios de posición.

lunes, 30 de agosto de 2010

Sólo medallas



De ninguna manera quiero restar méritos a los atletas que con su esfuerzo lograr subir al podio de cuaqluier competencia internacional, pero no deben tomarse las preseas logradas como una medida de calidad, porque hay una serie de circunstancias que suelen intervenir que obligan a ver el panorama deportivo desde otra optica.
Ciertamente que los deportes de marca y tiempo, y los resultados de las disciplinas de conjuntos son señeros de la situación real del deporte de un país. Una buena muestra de ello es la situación, sion dudas envidiable de España, que tiene atletas ganadores de muchas disciplinas, tanto individuales como de conjunto, y me voy a permiutir no enumerarlas porque seguramente la nota se me iría en nombres y especialidades.
Este escrito tiene que ver con la actuación de los atletas juveniles en los I Juegos Olímpicos de la Juventud efectuados en Singapur, competencia en la cual Venezuela no salió mal parada y trajo media docena de preseas, entre plata y bronce, pero esa circunstancia no se debe tomar como que tenemos un promisorio futuro y que en Londres 2012 eso pudiese repetir.
El nadador Cristian Quintero tiene capacidades para ser en el futuro una carta importante en una delegación nacional, pero requiere de apoyo para continuar sus crecimiento deportivo y poder tenerlo entre los mejores tiempos, del ranking internacional, en algunas de las pruebas cuando llegue el momento de los Juegos de Londres. Una muestra de lo dicho, es el lamentablemente desaparecido Rafael Vidal Castro, que cuando fue a competir a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles su crono estaba entre los mejores siete del mundo, y conquistó una presea de bronce.
En los deportes de combate, en los cuales Venezuela suele tener siempre algún chance, resulta interesante el trabajo de masificación que la Asociación de Boxeo del DF realiza y que puede ser el semillero de nuevas figuras que engrosen las secellciones nacionales, pero también hay que tomar en cuenta que en su crecimiento, lo que redundadaría en una mejoría en su calidad de vida y la de su familia, cuando llegue el momento oportuno, y no cuando ya estén gastados de tanto tiempo en el amateur, incursiones en el profesional, porque no tiene nada de malo probar que pueden ser campeones mundiales y lograr el reconocimiento nacional e internacional, además de asegurarse el futuro.
Es prudente, y esto tiene que ver con las autoridades deportivas, que los púgiles que vayan a dar el salto al profesional sean evaluados rigurosamente, tanto físico como mentalmente, porque si no están aptos, puede tomar otro camino y en otra profesión u oficio, también ser útil a si mismo, a su familia y al país.

lunes, 2 de agosto de 2010

Nuestro baloncesto en retroceso

El equipo que ha ganado por única vez un Suramericano para Venezuela. Quizás ahora el atrevimiento y coraje de aquellos que una vez defendieron la camiseta nacional (Detrás de DT Julio Toro, están Estaba y Shepherd)

No es ninguna novedad que en Venezuela algo vaya marcha atrás, porque el país mismo parece haber retrocedido a la decada de los 40, cuando la malaria y la tuberculosis eran las principales causas de muerte en el país. Como el deporte, pese a la cuenta de medalla de los CAC en los cuales Cuba tuvo ausente, el balonc esto que una vez le peleaba la supremacía a Brasil y a Argentina y que había dejado atrás a Uruguay, hoy vuelve a ser un rival de poco peso, que a la hora de las exigencias grandes se diluye en errores y es derrotado por Colombia, que hacía más de 50 años que no le ganaba a una selección de basquetbol de camiseta vinotinto.

Es lastimoso ver como el equipo nacional y su cuerpo técnico no pudieron resolver una marcación zonal, como a la hora de pelear los rebotes, el más alto ( aunque no es un centro típíco) no estaba en la zona pintada para luchar por el balón, que pareció que ninguno, a la hora de la chiquita, se abrogaba la responsabilidad de lanzar del perímetro, que no no había las cortinas necesarias para que los tiradores de media y larga distancia pudiesen tener mejores opciones de lanzar. Daba pena que un pequeñín, como el uruguayo Fernando Martínez, penetraba la defensa de Venezuela sin muchos problemas, además de embocar a placer desde el perímetro.

Quizás para algunos los buenos recuerdos de los momentos estelares del equipo nacional son eso, sólo buenos recuerdos, porque desde la creación de la Liga Profesional, que sustituyó a la desaparecida Liga Especial ( que estaba bajo el contro de la Federación Venezolana de Baloncesto) ese deporte está en caída libre, y no sería raro que, como en los años 50 y 60, los rivales no vayan a practicar cuando les corresponda jugar contra Venezuela.

Cierto que la LPB quiere que el baloncesto sea un espectáculo, pero debe ser un espectáculo digno y ayudar a mejorar el nivel del deporte. La inclusión de un tercer importado, con la denominación de "comunitario" ha favorecido el crecimiento de jugadores de países diferentes a Estados Unidos, cuyas ligas son medriocres y aquí en nuestro país aprenden y mejoran, para luego resultar nuestros rivales en torneo internacionales. La LPB, en vista que ese "comunitario" tiene la aprobación de FIBA, debería tomar la iniciativa y volver a sólo dos importados, vengan de donde vengan, con ellos más jugadores venezolanos tendrían más minujtos en la cancha y más posibilidades de mejorar su nivel de juego.

martes, 27 de julio de 2010

El deporte como termómetro de ineptitud


Héctor Rodríguez, nuevo Ministro del Deporte, en sustitución de Victoria Mata; parece ser una prueba de la continuididad gubernamental. La colega periodista Mata mostró desconocimiento e incompetencia y su sustituto, por lo declarado a El Nacional, en una entrevista que lamentablemente careció de profundidad, parece que seguirá el mismo camino.

Rodríguez, al igual que su máximo dirigente, Hugo Chávez, es un paracaidista que nadie, en el ámbito deportivo, había visto o escuchado nombrar. Es lo, por lo visto, lo que se decía en el viejo lenguaje de los militantes de la izquierda, "un hombre del aparato del partido", es decir un individuo dispuesto a hacer cualquier cosa que le ordenen sus jefes, incluso ocultar cualquier problema de contabilidad que hubiese en la anterior gestión al frente del ministerio, como su antecesora hizo con su predecesor, Eduardo Álvarez.

¿Política deportiva? No puede Rodríguez hablar de ese tema que no conoce y menos, como hará de los Juvines una suerte de sustitutos de los Juegos Nacionales.

Quizás será que el nuevo Ministro requiere algún apoyo económico para comprar algunas cosas para vivir mejor y, como ha sido un muchacho "bien mandado", como solían decir a los obedientes, estará en el cargo el tiempo suficiente para lograr cubrir sus necesidades, es decir que en ese momento, al igual que tiempo atrás dijo Blanca Ibáñez, tendra "sus necesidades cubridas".

Claro, el deporte pese a lo que dijo Rodríguez, se seguirá "midiendo por medallas obtenidas", porque si se hiciese por marcas y tiempos, cualquiera notaría que estamos a años luz de cualquier avance en esa materia.